El Buen Presagio por Mariana Claverie Ruiz 1°A
=EL BUEN PRESAGIO=
CAPÍTULO 1
Hola, mi
nombre es Morgana y vengo a contarte la historia de mi vida, o más bien, cómo
terminó. Pero no te angusties, no vine a contarte esto para que sientas lástima,
sino para que puedas seguir contándola por mí.
Verás,
yo era un hada con sangre real corriendo por mis venas, mis padres eran nada
más y nada menos que el rey Arturo y la reina Melinda. Ellos gobernaban el
mítico e inigualable bosque de Brocelianda que está situado entre el Valle sin
retorno y el mirador de Paimpont en algún lugar cerca de Bretaña.
En
nuestra comunidad, era muy común que las hijas e hijos de familia real
se casaran con su âme soeur apenas cumplieran la mayoría de edad.
Cierto, eres mortal y probablemente no tienes ni la menor idea de lo que te
estoy hablando. Un âme soeur es aquella persona que, incluso
antes de que nacieras, ya había sido asignada para ti por los astros. Es algo
así como lo que los de tu especie llamarían un “alma gemela”, pero no es del
todo similar
Mi âme
soeur, fue Edrielle, él era unos cuantos años mayor que yo y curiosamente
sus padres eran muy amigos de los míos. Todavía recuerdo aquel día en el que
nos enteramos de que éramos el âme soeur de cada uno, fue más un
accidente que otra cosa ya que sucedió mucho antes de la ceremonia que se realizaba
para saber con quién nos casaríamos una vez cumpliéramos la mayoría de edad.
- Lector:
¿Y cómo se enteraron de que eran sus respectivos âme soeur?
Ah sí, te
explico: un día estábamos en nuestro lugar favorito del bosque que era la
piscina lunar. Esta no era una piscina como tal, era más bien un estanque de
agua dulce que se encontraba rodeado por los árboles más grandes y hermosos de
la zona, en el que, una vez cada octubre, la luna resplandecía directamente sobre
el agua.
Y ahí
estábamos, dentro del agua con la luz de la luna sobre nosotros cuando de
repente una especie de símbolo apareció en nuestros brazos. Cuando lo notamos,
nos sonrojamos y comenzamos a reír mientras nos veíamos a los ojos, y, en ese
momento, sabíamos que se trataba la runa del âme soeur.
-Morgana:
¿Sabes? A veces solo pienso en lo maravilloso que pudo a haber sido el día de
nuestra boda…
- Lector:
¿Hubiera? ¿Osea que al final no se casaron?
No, desafortunadamente
no fue así. Edrielle falleció unos días antes de nuestra boda mientras buscaba
una reliquia familiar para sus padres que se encontraba escondida muy profunda en
el mar.
Lamento
no habértelo dicho antes, noté que te tomó por sorpresa, pero necesitaba
ponerte en contexto acerca de todo lo que sucedió previo a ese momento para
poder empezar a contarte la historia del inicio del fin, mi fin.
CAPÍTULO 2
Después
de la muerte de Edrielle, quedé devastada, no quería que nada ni nadie se me
acercara y perdí el apetito al igual que la motivación para hacer las cosas que
antes disfrutaba; pero lo que más me afectó, fue tener que ver a todas las
personas de mi edad regresando al bosque recién casadas con su âme soeur.
Eso fue lo que terminó de destrozarme.
En uno
de los muchos días grises por los que tuve que pasar después de que Edrielle
dejara este mundo, me encontraba en una taberna ahogando mis penas con hidromiel
(el hidromiel es una bebida alcohólica del reino de las hadas, por cierto),
cuando de repente, la idea más retorcida y arriesgada pasó por mi cabeza, pero
como no estaba en mis cinco sentidos no me di cuenta de la tontería que estaba
a punto de cometer.
En el
mundo de las hadas, existen diferentes poderes con los que podemos contar, y
estos, pueden ser tanto buenos como controlar el agua o a los animales, como
poderes más oscuros como las hadas que se comunican con espíritus o practican
las artes oscuras.
Como te había
comentado, cuando me encontraba en la taberna en estado de ebriedad, recordé
que existía un hada de nombre Lilith que practicaba una de las artes más oscuras,
antiguas y prohibidas del reino de las hadas: la necromancia. Así que decidí ir
a verla para comentarle la idea que tenía.
-Lilith:
¿Qué quieres hacer qué?, ¿Estás consciente de lo que implicaría revivir a tu
prometido?, ¿Todas las cosas que posiblemente saldrán mal?, ¿Qué acaso nunca te
contaron de la historia de los hermanos Kinkle?
-Morgana:
Obviamente he oído hablar de esa historia, pero solo es un mito que nadie ha
comprobado que sea real. Además, estoy dispuesta a hacer lo que sea para volver
a ver a el amor de mi vida.
-Lilith:
Okay, pero será bajo tu propio riesgo porque yo no voy a ser parte de la serie
de eventos catastróficos que se avecinan por tu camino.
-Lilith:
Ve a la pirámide del mal augurio que se encuentra en la selva amazónica y halla
el cofre de Nathaniel Scracth. Éste, contendrá un libro y todas las cosas
necesarias que deberás emplear para resucitar a tu prometido. Solo te aviso que
nadie nunca ha encontrado el cofre y ha vivido para contarlo ya que se dice que
la pirámide está resguardada por un sinfín de trampas y criaturas mortales.
Suerte.
Después
de hablar con Lilith, emprendí mi viaje hacia la pirámide del mal augurio sin
tener idea de cómo se veía el supuesto cofre que tenía que encontrar, pero lo
que sí sabía era que lo iba a encontrar, aunque eso fuera lo último que
hiciera.
CAPÍTULO 3
Tras
varios meses de buscar la pirámide del mal augurio, por fin la había
encontrado. Esta era mucho más antigua y espeluznante de lo que yo esperaba.
Para mi
sorpresa, las “trampas” y “criaturas” de las que tanto me advirtió Lilith no
fueron tan difíciles de superar y derrotar, me sorprende que nadie nunca
hubiera encontrado el famoso cofre. Ahora, lo que sí fue complicado fue
encontrar los libros de Nathaniel Scratch, que eran los que me ayudarían a
descubrir la verdadera ubicación del cofre.
Estos
eran tres libros: el primero era uno pequeño, su cubierta era de terciopelo
rojo, tenía una un gran rubí en el centro de la cubierta y contaba con detalles
de plata que decoraba las esquinas de este; el segundo, era uno mediano, su
cubierta era de cuero, tenía detalles de cobre que decoraban las esquinas y en
el centro se encontraba una daga muy afilada sujeta por una cuerda vieja y
sucia; el tercer y último libro, era grande, de color turquesa, se veía viejo, tenía
casi toda la cubierta repleta de detalles de oro, y, en el centro de su
portada, se encontraba una llave de oro oxidada.
Una vez
encontré los libros, lo único que tenía que hacer era abrirlos todos en la página
número 576 y juntarlos para que las imágenes que se encontraban en dichas
páginas cobraran sentido. Al hacerlo, las imágenes tomaron la forma de una
cerradura en la cual inserté la llave del tercer libro, y, para mi sorpresa,
los tres libros juntos se materializaron en el cofre.
No lo
podía creer, todas las cosas de las que me habló Lilith se encontraban ahí: frascos
con todo tipo de hierbas e ingredientes para pociones, cristales, estelas para
crear runas, mapas astrales y el libro que tenía las instrucciones que me
ayudarían a resucitar a Edrielle.
-Lector: No
puedo aguantarme las ganas de saber si lo pudiste resucitar o no, por favor,
solo dime y ahórrate los detalles.
-Morgana:
Como quieras, el que se va a perder de los detalles eres tú.
Una vez
tenía todo, regresé a casa y esperé hasta que fueran las doce en punto para
realizar el ritual de resurrección. Para este tuve que agarrar el rubí del
primer libro y enterrarlo en donde se encontraba Edrielle. Luego, tuve tomar la
daga que encontré en el segundo libro, cortarme la palma de la mano y utilizar
mi sangre para dibujar en la tierra la misma runa de âme soeur que se
nos formó en el brazo. Y, por último, tuve que recitar el hechizo que se
encontraba en el libro que estaba en el cofre.
-Lector: ¿Y?...
¿Funcionó?
Sí y no.
Edrielle sí resucitó, pero no era el mismo de antes. No hablaba, no comía, no
me reconocía ni a mí ni a nadie de su familia o amigos y lo único
que podía hacer era caminar y sentarse.
-Lilith:
Te advertí que algo así sucedería. Tal como pasó en el mito de los hermanos
Kinkle, el cuerpo de tu prometido regresó de la muerte mas no su alma.
-Morgana:
¿Qué puedo hacer al respecto? Todo lo que hice no pudo haber sido en vano.
-Lilith:
De hecho, hay una cosa que puedes hacer. Deshacerte de esa cosa que es todo
menos tu prometido.
-Morgana:
Espera… ¿Me estás pidiendo que mate a Edrielle? Tiene que ser una broma.
-Lilith: Pues
no lo es. Lo que tú hiciste alteró el orden natural de las cosas, niña. Uno no
puede ir por el mundo burlándose de la muerte y te lo advertí. Ahora estás por
tu cuenta. ¡Y sal de mi casa!
CAPÍTULO 4
Toda esa
tarde, medité las cosas muy bien y me di cuenta del grave error que había
cometido. Ahora no solo me quedaría sin mi âme soeur, sino que también
tendría que ser yo quien lo matara para devolver su cadáver a donde pertenecía,
bajo tierra.
Traté de
leer el libro de Nathaniel Scratch una última vez, en busca de una posible
solución, pero lo único que encontré fue mi sentencia de muerte. En la parte de
atrás del libro se encontraban talladas las palabras: “al realizar este
hechizo, tu sangre hará que tu alma quede atada al cuerpo de la persona que
resucitaste”.
- Lector:
¿Eso qué significa?
-Morgana:
Significa, que al matar a Edrielle, me estaría matando a mí también.
- Lector:
¡Oh!
-Morgana:
Así es, oh. Pero no te preocupes que no todo fue tan triste como suena.
Una vez
enterré a Edrielle en el lugar en donde fue enterrado por primera vez y después
de haberle escrito una carta a mis padres explicándoles todo lo sucedido, volví
al lugar en el que pasé el momento más feliz de mi vida con él: la piscina
lunar. Me metí al agua, contemplé la luna un rato, y, cuando logré
tranquilizarme y me decidí a por fin pagar las consecuencias de mis acciones,
tomé la daga, cerré los ojos y dije:
-Morgana:
Lo lamento tanto Edrielle, debí haber escuchado a Lilith. Pero no te preocupes,
amado mío, ahora ambos descansaremos en paz y quizás, tal vez, nos volveremos a
encontrar. Te amo.
Edrielle, mi primer y único amor, se encontraba muerto otra vez.
Y yo… me
volví una con el agua…
-Lector: … (llora).
Buenos días.
ResponderEliminarEl alumno Jafet comentará esta obra.
Jafet Viana González (1°A ) en mi punto de vista fue muy bien en cohesión, en todos los aspectos, al menos no pude ver alguna falta, me gustó la historia, muy buen relato, interesante, no pierde el toque de emoción, solo queda decir que fue un gran trabajo
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarSin duda alguna puedo asegurar que este es un excelente relato, que desde el primer momento que lo empiezas a leer te engancha completamente en la historia, considero que mi compañera mantuvo una muy buena fluidez durante todo su video, respetando los signos de puntuación y entendiendo los a la perfección, la dicción que llevó fue super buena, ya que en ningún momento se trabó, su tono de voz estuvo excelente al momento de contar cada parte, ya que daba la acentuación necesaria para entender el contexto de la historia y seguir enganchada escuchándolo.
ResponderEliminarLa entonación que llevó me resultó super buena puesto que seguí a la perfección la historia y me transmitió las emociones que ocurrían.
La seguridad que mantuvo desde el inicio hasta el final de la lectura fue excelente, llevando un ritmo muy bueno al contar su relato.
Mantiene un contacto con el público, cuando quiere resaltar ciertas partes de su historia.
Wow, la verdad es que sin duda este ha sido de mis relatos favoritos, es muy bueno en todo, tanto cómo en los personajes, como en la ambientación que nos cuenta, en cómo existe una interacción del lector con el personaje principal, me gustó mucho que es algo fuera de lo común que lo hace ser muy interesante y sin duda es algo que volvería a leer.
Me encantó, muy buen trabajo. :D
Buenas tardes, Mariana
ResponderEliminarTu relato sin duda es muy interesante por su simbología y trama fantástica.
La lectura es muy clara, con buen volumen y fluidez. La entonación en los diálogos son precisos. A pesar de que es extenso que puede ser el escrito, en su lectura se mantiene buen nivel los elementos paralingüísticos, es un gran logro. Felicidades.
ATENTAMENTE:
Prof. Carlos Gerardo Cituk Maza
TALLER DE LECTURA Y REDACCIÓN