"EL COMIENZO", por Priscila Pat 1-A


 


“EL COMIENZO”

Autor: Priscila Pat

Cerca de un pequeño río se encontraba instalado un campamento con al menos quince personas en él. El frío empezaba a hacerse más fuerte y llevaban días tratando de conseguir un poco de comida que no fueran esos guisantes o comidas pre-cocinadas enlatadas. Apenas y lograban subsistir día con día, la comida, el agua y los medicamentos estaban escasos. Unos meses después de lo sucedido, habían escuchado hablar de un refugio dentro de la cede de corporaciones Riva, un búnker subterráneo capacitado para soportar los peores cataclismos tanto naturales como nucleares. La prioridad de Walter y su hermana Denisse era llevar a su gente a la cede de corporaciones Riva.

Walter y dos personas mas se encontraban fuera en busca de algo de comida mientras que Johana se encargaba de recoger un poco de agua del río para ponerlo sobre una fogata que otra chica intentaba encender. Al ver que la chica fallaba a causa de sus manos congeladas por el frío, ella se quitó los guantes y se las dio a la chica que le dijo un tímido y vergonzoso “gracias”. Siempre dicen que hay una luz al final del túnel y así lo era, lo que vivieron parecía ser horas eternas, Walter llegaba junto a los otros dos chicos con comida en manos. No era mucho, pero era lo suficiente para todo ese día.

Walter -Encontramos a estos amiguitos por ahí. Iré a desollarlos, quizás podamos comer algunos de sus órganos. -  

Le dijo mientras le mostraba un par de liebres muertas y se dirigía a la orilla del pequeño río que pasaba detrás del campamento.

Denisse – claro, no hay que desperdiciar nada y menos estas oportunidades. – sonrió

Cuando todo estaba listo se acercaron a la pequeña fogata que les brindaba un poco de calor a los que estaban alrededor de ella y por un día se permitieron degustar algo que no fuera solo verduras pre-cocidas. Cuando se llegó el medio día el sol empezó a brindar calor sobre el lugar, el frío ya no se sentía tanto. Nunca duraban mucho tiempo durante el mismo lugar a causa de la probable aparición de esas cosas o “encarnados” como ellos le solían llamar. Por eso esa tarde levantaron el campamento, salieron en dirección al norte siguiendo el río y el mapa que llevaban. Con el paso del tiempo se habían acostumbrado a caminar y a cargar cosas un poco molestas sobre sus espaldas. Llegó un momento en el que el cielo empezó a nublarse y amenazaba con caer una fuerte lluvia, eso les preocupó bastante porque no había señales de nada cercano donde pudieran refugiarse.



Apresuraron el paso cuando el cielo se nublo por competo y una fuerte brisa fría anunciaba la llegada de la lluvia. Poco a poco caminar se hacía más pesado ya que estaban absolutamente mojados.

Lo peor de todo era que si los niños se enfermaban no habría medicina suficiente para tratarles el resfriado que probablemente les daría si no encontraban un lugar donde pasar el día. A lo lejos se logró divisar lo que parecía ser un letrero que mientras se apresuraban a caminar poco a poco se esclarecía. “Las huertas. Población: 230 habitantes” era un pueblo demasiado pequeño si es que se podía considerar como tal.

Todos se dirigieron a donde señalaba el chico que era casa de sus abuelos. Antes de entrar se prepararon por cualquier cosa, curiosamente la puerta no estaba cerrada por completo.

Al entrar se encontraron con una pequeña sala y con señales de que alguien estuvo ahí anteriormente. Walter aseguró la puerta mientras iba a inspeccionar que realmente estaba la casa sola.

Dentro de la pequeña cocina había una estufa de leña que cada vez que e prendía llenaba de calor el lugar, aún quedaban restos de comida en las alacenas y en un pequeño deposito que servía como refrigerador. Walter entro con la leña y le ayudo a Brandon a acomodarla dentro de la pequeña estufa y esté encendió el fuego. Poco a poco la leña empezaba a consumirse el calor ya era considerable así que, se despojaron sus ropas, pusieron un pequeño tendedero sobre la estufa para que se pudiera secar mientras que la demás ropa se encontraba cerca de ellos.

A la mañana siguiente dos de los integrantes amanecieron resfriados. Lo peor es que eran los dos niños que temían que se enfermaran, ahora el problema sería para lograr recuperarlos para poder seguir adelante. Por el momento tendrían que refugiarse en aquella comunidad desierta. Walter y su hermana Denisse se encontraban sumamente preocupados por los dos niños que, a pesar de que los síntomas eran leves, si no atendían podían empeorar, eso sería grave para ellos.

Denisse miró como su hermano junto a Brandon y otras personas formaron un grupo el cual se iba a dividir para poder ir a las otras casas, así conseguir lo que fuera necesario. Lo malo es que nunca se esperarían encontrarse con algo perturbador.

Aquel equipo conformado por Walter, Max y Brandon habían estado inspeccionando algunas cosas hasta llegar a la última del lugar, una casa que parecía ser una granja la cual estaba un poco alejada diferente a las demás. Walter y Brandon salieron de la casa junto a Max, lo siguieron hasta una zanja al final de la parcela. Un presente fétido olor se impregnó en el aire provocando que los presentes taparan sus caras con sus mismos brazos.

Lo que vieron ahí nunca se lo esperaron, ver aquella escena que parecía sacada de una película.

Los artefactos fueron quitados, los cables desconectados del cerebro de Walter al igual que el de su hermana, ellos se sentaban en aquellas camillas mientras que sus rostros reflejaban algo de confusión. Ambos tomaron una pequeña charola junto a los pequeños vasos, los abrieron revelando comida recién hecha.

Siguieron poniéndose al tanto de las cosas que habían pasado durante estos años.

Ellos volvieron al plantel del control sin darse cuenta, las puertas se abrieron revelando al hombre que los creo, que les enseño todo lo que debían saber. Igual que con la chica ayudo a quitarle los artefactos pero esta vez el hombre no despertó 



      

  


Comentarios

  1. Hola te escribe tu compañera Lili del Jesús López Reyes considero que tu lectura es muy buena y cumple con los requisitos de la rúbrica.

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  2. Hola! Soy Manuel Antonio castellanos Basto y Haré un análisis de tu historia, espero te guste y sea de tu agrado:D

    Fortalezas: para empezar me gustaría decir que hay una gran facilidad para distinguir el inicio, desarrollo y desenlace, además de q cuentas con Buena sintaxis, juntó con eso decir que tuviste Buen uso del Punto y la coma.

    Tienes Buena coherencia 👍🏼

    Consejo: Trata de leerlo una y otra vez, ya que pude observar ciertas confusiones entre algunas palabras con otras.

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  3. Hola, soy Marisol Orozco y comentaré brevemente tu escrito.

    Fortalezas: Creas una buena descripción de los ambientes y logras incluir al lector de modo que reconoce los escenarios de acuerdo con sus preferencias o vivencias, lo que da la oportunidad de crear diferentes conclusiones. Me gusta la cohesión del texto, ya que nunca se contradice y sigue un buen desarrollo temporal. Es interesante como la comprensión del texto va aumentando a medida que se lee, esto nos permite crear conjeturas con diferente nivel de análisis y variaciones del objetivo y mensaje final que quiere transmitir del texto.

    Áreas de oportunidad: Podrías mejorar en cuanto a los signos de puntuación (especialmente comas), son importantes para un mejor entendimiento del relato. También podría mejorar el dramatismo de tu historia si se separan ciertos párrafos con punto y aparte. En cuanto a redacción, observé que hay ciertas palabras conectoras o nexos que podrían agregarse o sustraerse.

    Ha sido satisfactorio analizar tu historia, sobre todo el explorar los diferentes escenarios posibles que se ha querido transmitir, de este modo, los lectores tienen la oportunidad de elegir el final más adecuado/preferido para ellos.

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