"EL MISTERIO DEL SEÑOR" --Rosalía Zapata Rendón (1ºB)
Hace 2 años me sucedió algo que considero paranormal, en el mes de febrero de 2019 una amiga de mi hermana, nos invitó amablemente a conocer el templo a donde iban todos los sábados; no estaba muy segura de ir porque en lugares así me suelo sentir incómoda, pero aun así nosotras con gusto aceptamos. Llegó el sábado, eran las 8:30 de la mañana cuando pasaron a buscarnos, el lugar a donde íbamos no quedaba muy lejos de mi casa así que llegamos rápido.
El lugar se llamaba Calvary, ahí daban misa, doctrina para los niños y adultos. Los señores con los que íbamos me dijeron:
— Por tu edad no podrás estar en las clases con tu hermana pero te puedes quedar en la misa.
Entonces elegí quedarme con ellos a tomar la misa. Por unos minutos me tuvieron que dejar sola ya que tenían algo que hacer en el lugar, me quedé esperando en una mesa de madera con una sombrilla en la cafetería que había ahí.
Pasó un rato cuando vi entrar a una señora y una niña, cuando me dí cuenta que conocía aquella chica, fue mi compañera de la escuela y llevaba por nombre Ameyalli. Detrás de ellas entró un señor alto, de cabello blanco y largo (un poco arriba de los hombros) que era su papá. Ya tenía un tiempo que no los veía pero aun así los saludé y ellos me lo devolvieron cordialmente, después de esa pequeña interacción ya no sucedió nada más entre nosotros.
Terminó la misa y ya no los volví a ver, hasta ese momento no se me hizo nada raro, llegue a mi casa y todo normal, le conté a mi mamá que había visto a Ameyalli, pero como no los conocíamos bien no le dio importancia.
Pasaron unos tres o cuatro meses de ese suceso y la verdad ya hasta lo había olvidado. Un día que salí con mi mamá a realizar unos encargos, estábamos pasando por una ferretería que se encuentra frente a la gasolinera de plaza fiesta e íbamos platicando cuando vi al papá de Ameyalli bajarse de una camioneta negra, de repente mi mamá me dice
— ¡Ay! me asuste.
Me dio gracia que lo dijera tan de la nada y le pregunté
—¿Por qué?.
Ella me contestó —Es que vi al papá de Ameyalli y eso no puede ser porque está muerto.
Me sorprendí porque no podía creer que estaba muerto ya que hace poco había convivido con él.
—No te creo, hace poco hablé con él— mi mamá me volteo a ver como si estuviera loca. Me contó que Eric, el papá de mi mejor amigo era muy cercano a ese señor, que él le había contado que el papa de ameyalli había muerto y que le hicieron la ceremonia en Estados Unidos (el señor era estadounidense).
Todavía no creía en lo que mi mamá me decía, estaba asustada porque había visto un fantasma no una sino dos veces y la segunda vez fue con mi mamá, como las dos lo habíamos visto empezamos a creer que Eric nos había mentido solo para molestar, así que decidimos hablarle para preguntar.
Durante la plática le preguntamos si era verdad que el señor se había muerto y nos contestó:
—Si, hace 2 años le dio un infarto.
Le contamos lo que me pasó en febrero y lo que nos acababa de ocurrir, él al escucharnos se rió de nosotras y nos dijo que estábamos locas, entonces nosotras le preguntamos
—¿Y cómo fue que te enteraste de su muerte?
Eric nos comenzó a contar cómo se conocieron; que hizo que se volvieran cercanos, como fue que se empezaron a distanciar; por último cómo se enteró de la muerte de su amigo.
Después de escuchar todo lo que Eric nos estaba contando empecé a experimentar un sentimiento de miedo, confusión, inquietud y hasta escalofríos. Nunca me había sucedido algo así, alguna vez escuche sobre este tipo de casos, sin embargo, nunca imaginé que me sucediera a mi.
Por mi cabeza pasó la idea de poder ver fantasmas y en partes me emocionaba pero como antes mencione me daba miedo. Después de ese suceso tuve la suerte de que no me volviera a ocurrir un evento como ese. Hasta el día de hoy no tengo idea de a quien salude ni a quien vi bajando de una camioneta y la verdad no me gustaría descubrirlo.
Me gustó mucho su relato y la forma en la que lo contó, pude sentir lo que quiso transmitir y me resultó entretenido, a mi parecer cumple con lo solicitado ya que volteaba a ver al público, tenia un buen volumen, etc.
ResponderEliminarStephanie Tavira Chiu 1°B.
Buenas tardes, Rosalía.
ResponderEliminarFortalezas: se escucha muy amena la lectura, se destaca la adecuada dicción, fluidez, complicidad con el público y la expresividad con la correcta entonación. ¡Felicidades!
ATENTAMENTE:
Prof. Carlos Gerardo Cituk Maza
TALLER DE LECTURA Y REDACCIÓN