"El payaso asesino" autor Maria Colette Botello Ek (1-A)
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EL PAYASO ASESINO ~
Autor: Maria Colette Botello Ek
Todo
inicia en Teabo un pueblito de Mérida Yucatán en la década de los 70 con un
niño llamado Franco era un niño amable, feliz y respetuoso, pero a él le dan
miedo los payasos, pero todo empeoro cuando llegó la noticia al pacífico vecindario,
todos los niños de la zona se alegraron, todos menos Franco. Un gran circo
llegaba a la ciudad, se iba a instalar justo al lado de su casa en donde había
un inmenso terreno baldío; esto le preocupaba a Franco pues les tenía terror a
los payasos. Descubrió su miedo en la fiesta de cumpleaños de un amigo en donde
contrataron un payaso, en ese entonces tenía seis años, ahora con trece
cumplidos seguía con su miedo, pero como lo avergonzaba no se lo contó a nadie,
ni siquiera a su hermano menor Sergio de ocho años con el cual era muy unido. Desde
el fondo de su casa vio la carpa multicolor elevarse como si fuera un gigante.
Solo un muro de unos dos metros lo separaba de aquel mundo bullicioso y fantástico.
Toda la familia asistió a la primera función. Como primer acto aparecieron los
payasos, sus piruetas y ocurrencias hacían reír a la gente. Franco
comenzaba a sentirse más cómodo, su miedo se estaba diluyendo. Miró a un
costado y vio que entre el público había un payaso, extrañamente la gente que
estaba a su alrededor parecía no notarlo. El payaso volteó con rapidez, pero
sus siniestros ojos se fijaron en los de Franco, su rostro era horrible,
cubierto de blanco, con una boca inmensa que sonreía diabólicamente con unos dientes
enormes como los de un monstruo. En un abrir y cerrar de ojos el payaso estaba
sentado a su lado, su enorme mano enguantada tomó la de Franco, el niño se
desmayó de terror.
Despertó
sobre una cama de hospital, a su alrededor estaba su familia; - Franco, que
susto nos diste, por suerte el doctor nos dijo que estas bien -dijo su madre
mientras le acariciaba la frente.
-
Los dueños del circo nos ayudaron a traerte, vinimos en uno de sus vehículos,
fueron muy amables, es más, insistieron en mandar a alguien para animarte
cuando te recuperaras - dijo el padre.
-
Hola, Franco - la puerta se abrió el sonriente payaso se asomó.
Franco
quedo aterrorizado al ver al payaso -Franco que tienes de quedaste pálido- dijo
su madre mientras se le quedaba viendo fijamente.
-Nada
mamá solo que tengo frio- dijo Franco.
-
Este bien hijo, quieres que te traigamos algo de comer por que tu papá y yo
vamos a la cafetería a comprar algo- dijo su mamá.
-No
mamá, no quiero nada- dijo Franco
-Está
bien hijo de mientras de quedas un rato con el payaso- dijo su mamá
-Ok
mamá- dijo Franco mientras temblaba de miedo.
-Una
pregunta cómo se llama usted- dijo la madre de Franco.
Con
una sonrisa de oreja a oreja el payaso contesto yo soy “Pogo el payaso”.
-Hola
Pogo mucho gusto en conocerte soy la mamá de Franco será que te puedas quedar
con él, un rato mientras que su papá y yo vamos a la cafetería a comprar algo
de comer- dijo la madre de
Franco.
-Claro
señora, va a ser un placer quedarme con Franco- dijo el payaso pogo con una
sonrisa escalofriante.
Franco templaba de miedo, pero no quería que lo dejaran solo con el payaso ya que tenía una cara con una sonrisa aterrorizante, unos dientes feos y una voz escalofriante que hacía que su corazón latiera rápidamente. El payaso se le quedo viendo fijamente a Franco, se empieza acercarse lentamente a él, pero el doctor entra a la habitación, le dice a Franco que ya se puede ir a su casa, y que sus papas lo están esperando a fuera y le dijo al payaso que si puede salir de la habitación para que Franco se cambiara. El doctor salió de la habitación, el payaso le dijo a Franco “nos volveremos a ver” Franco templando de nervios no entendió lo que le quiso decir el payaso, solo sabia una cosa que no quería volver a ver ningún payaso en toda su vida. Pero sucedió algo inesperado cuando Franco llego a su casa se asomó por la ventana de su habitación, pero lo primero que vio fue al payaso saludándolo con una mano que se estaba comiendo el payaso afuera de su casa, pensó que era su imaginación así que cerró los ojos fuertemente el payaso ya no estaba. Franco decidió contarle lo que sucedió a su mejor amigo y pusieron manos a la obra para poder averiguar lo que está pasando ya que el payaso pogo se le aparecía en cualquier lado a Franco. A Felipe se le ocurrió un plan para poder saber qué es lo que quiere él, así que quedaron de verse mañana, pero por si algo les pasaba debían de escribirle una nota a su mamá con todo lo que está pasando y quedaron de verse en el parque. Franco le conto también a su hermano para que le cuidara las espaldas cuando no estaba en su casa. Cuando amaneció lo primero que vio Franco fue una nota que le dejo su amigo que decía: Franco mañana antes de irnos dame dos segundos para escribir la carta a mi mamá, bueno en un rato nos vemos tranquilamente para ir al parque a averiguar lo que está pasando. Le pregunto a su mamá si Felipe fue a verlo temprano, pero ella le contesto que no y que no lo había visto, él se preocupó por su amigo, así que fue al parque para saber si su amigo está bien, pero sucedió lo que se temía su amigo había desaparecido, en un árbol había una nota que decía nos veremos pronto de esperamos en el circo saludos Felipe y tu amigo el payaso Pogo. Lo que menos esperaba Franco era volver al sitio donde empezó todo, así que ideo un plan y compro algunas cosas como una cuerda, un bote mantequilla, un bote de pegamento, un cuchillo, entre otros materiales para poder idear una trampa, pero también para atrapar al payaso que tanto daño le ha ocasionado. Llego al circo e hizo su estupenda trampa, el payaso tenía un propósito hacerle daño a Franco y su amigo pero no lo consiguió ya que la trampa que hizo Franco lo atrapo antes, el plan había funcionado el payaso había resbalado por la mantequilla y escondida la cuerda el payaso la había pisado sin darse cuenta, pero lo que tampoco no esperaba era que la cuerda tenía un pegamento que difícilmente se podría zafar, Franco salvo a su amigo cortando con el cuchillo las cuerdas que lo ataban los dos juntos escaparon del circo y llamaron a la policía en un teléfono público, le contaron a la policía lo sucedido. La policía llego así que arresto al payaso, pero lo que nadie esperaba, era que ese payaso era un asesino serial que violo, así como también mato a 33 hombres jóvenes este hombre mejor conocido como John Wayne Gacy también conocido como el “payaso Pogo” violo, torturo, estranguló y mato a 33 jóvenes entre (1972-1978) de los cuales 26 fueron enterradas en el semisótano de su propia casa, tres en diferentes lugares de la casa, y otras cuatro fueron lanzadas a un cenote cercano.
El payaso Pogo fue sentenciado a
varias cadenas perpetuas, así como a varias penas de muerte. Fue ejecutado por inyección letal. Sus últimas
palabras, que revelan su personalidad ni su no arrepentimiento por sus
crímenes, fueron «Matarme no hará regresar a ninguna de
las víctimas. ¡El Estado me está asesinando!
¡Nunca sabrán dónde están los otros!
».

Buenos días.
ResponderEliminarLa alumna Johana comentará esta obra.
Johana Castellanos García 1° A
ResponderEliminarFortalezas: El texto es muy interesante, cuenta con un buen uso de los enunciados descriptivos y narrativos, además cuenta con una buena coherencia y un buen uso de los signos de puntuación.
Áreas de oportunidad:
La redacción de este relato se entiende de manera correcta aunque hay algunas cosas que pueden mejorar aún más como en el caso de cohesión se necesita emplear diferentes tipos de conjunciones, pero también se tiene que tomar en cuenta que el párrafo o enunciado se relacione bien, para que no se ocasione alguna confusión en el resto del relato.
Consejos: Observe muchas palabras repetitivas, incluyendo la conjunción (y), también algunas faltas de ortografía.
Uno de mis consejos sería que buscara sinónimos para su relato, pero que con esas palabras le otorgue mejor continuidad y redacción a su texto obteniendo así un relato que llame más la atención además de una mejor comprensión.
La verdad la historia me gustó mucho, pero en sí siento que falto unos signos de ortografía como las comas para dar más un poco más de pausas en la historia e intrigar más al lector
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