La desaparición por Rodrigo Alejandro Farfán Castillo (1°B)
Todo comenzó el 30 de octubre de 1935, a las 18:00 horas en
Maní, estado de Yucatán, se encontraba un niño común y corriente en busca de
diversión, se llamaba Juan, chavo de 15 años que cursaba el primer grado de
prepa y estaba en plena etapa de rebeldía, en una de esas el muchacho le
pregunta a su mama si podía salir o simplemente hacer algo divertido, a lo que
la mama le responde inmediatamente en un tono de angustia:
—¡No Juan! ya casi vienen los difuntos, es muy malo salir en
estas fechas de Hanal Pixán, las malas lenguas dicen que te puedes topar al
mismísimo Kisín (Diablo en maya), así que no, por ningún motivo me sales y
menos a la media noche.
El muchacho desconcertado se va a su cuarto pensando en la
forma de pasar el rato, en una de esas el muchacho manda un mensaje en su grupo
de amigos “los rips”, en dicho mensaje Juan expresaba su enojo con su madre por
no entenderlo, a lo que Miguel respondió rápidamente que no le debía importar
lo que diga su madre y simplemente viva su vida, Alex comento que podían salir
a visitar casas abandonadas o algo por el estilo, apoyando esta idea Tobi contesto:
Tobi —Hay una escuela abandonada, fea, silenciosa y
aterradora cerca de mi casa, en la cual pasan muchas cosas extrañas según cuenta
la gente que vive por aquí; Después de 5 minutos todos concluyeron en que es
una buena idea, sin embargo, no sabían lo que iban a presenciar…
Alex — Es muy buena idea la neta, vamoos
Miguel — Como siempre mi amigo Tobi tiene razón, nos acabas
de brindar una aterradora idea, que felizmente será ir a esa escuela esta noche
19:00 horas, todos se escapan de sus casas de una forma
silenciosa y precavida, habían quedado en verse enfrente de la escuela vestidos
de un color distintivo, el primero en llegar fue pedro vestido de un color Azul
fosforescente, luego llego Juan envuelto en una chamara anaranjada, aunque no
paso mucho tiempo hasta que llego Tobi con un gorro color blanco con rayas
negras, por último, apareció Alex por el otro lado con unos shorts negros.
Ya en la entrada de la escuela aquel grupo de amigos,
emocionados ponen una serie de reglas por si algo llegara a pasar en su
expedición paranormal, fueron las siguientes:
1- En ningún momento nos separaremos
2-Siempre estaremos atentos a lo que pase en nuestro
alrededor
3-No le contaremos a nadie lo que pase, lo que pase aquí,
aquí se queda
20:00 horas, entraron en la escuela y se percataron que no
se veía tan mal, y simplemente eran descripciones falsas y mentiras lo que se
decía. Empezaron a jugar, dieron las 21:00, 22:00, 23:00, el tiempo estaba
pasando de una forma indescriptible a lo que Juan dijo que era hora de irse,
hasta este momento todo era diversión hasta que empezó a llamar a todos por su
nombre de una forma alterada puesto que se estaba percatando que se sentía una
vibra muy pesada, y todo se empezaba a tornar un tanto tétrico , empezó a
pasar lista hasta que llego al nombre de Tobi, y nadie contesto, a lo que pregunto
Juan
—¿Dónde está Tobi?
Un silencio invadió la sala, nadie supo que responder, así
que decidieron buscarlo por todos los lugares posibles, llegaron al pasillo
central de la escuela y lograron apreciar una sombra pasar a lo que ellos
pensaron que era Tobi y una más de sus bromas, cabe recalcar que Tobi era el
menor de todos, un niño tierno y bromista pero que al mismo tiempo era muy
nervioso; Llegaron al final del pasillo y en este momento sintieron lo que
nunca en sus vidas se imaginaron sentir, todos se paralizaron del miedo,
angustia, temor, nervios pero sobre todo del que pasara, rápidamente se fueron
a la entrada principal, bañados en lágrimas empezaron a analizar lo que vieron
y todos concluyeron en que no era algo de este mundo. Se prepararon mentalmente
para lo peor puesto que ellos no estaban dispuestos a salir sin Tobi.
Empezaron la búsqueda salón por salón, baño por baño, pero
no había indicios de donde pudiera estar el niño, estaban en el 1B cuando de
repente les azotan la puerta, la manija se empieza a mover de una forma
descontrolada, nadie sabía lo que estaba pasando, juntando las fuerzas de todos
lograron derribar la puerta, se fueron corriendo sin mirar atrás hasta llegar a
la cancha, llegando Alex asustado dice:
¡No esta Pedro dios mío! ¿Dónde está, donde?
Al punto del colapso, sin saber que hacer usan sus últimos
alientos para tratar de irse, ya a 10 metros de la salida se logra escuchar
como dice
¡Corre Juan, escapaaa!
Sin saber lo que pasaba Juan logra salir de ese aterrador
lugar, voltea la mirada buscando a Alex, pero se encuentra con la terrible
sorpresa de que no había llegado al final, por el contrario, lo único que pudo
ver fue una camisa azul fosforescente,
un gorro color blanco con rayas negras y unos shorts negros, para este momento
Juan checa su reloj y se percata de que ya es la media noche, a este nivel
seguía sin entender dónde estaban sus amigos, solo tenía la certeza de que
había visto su DESAPARICIÓN.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLa neta del planeta, me encantó tu historia, si me transmitio ese terror, creo que se puede mejorar a la hora de poner los dialogos y las comas, pero de ahí en fuera creó que es un muy buen relato.
ResponderEliminarAtte: Ibi Velazquez
Me encanto el relato, tiene muy buena coherencia, transmite las emociones y la tensión del momento, pero creó que podría mejorar en cuestión a la puntuación y un poco en la parte de redacción, todo lo demás esta increíble.
ResponderEliminarUn consejo, cuando quieras hablar de horas, escribelas con letras en lugar de números o si las vas a escribir con números utilizarlas como subtítulos en lugar de ponerlo en el inicio del párrafo.
—Rosalía Zapata
Buenas tardes, Rodrigo.
ResponderEliminarFortalezas: tu lectura permite complicidad con el público por ser directa y amena, se escucha con buen volumen, claridad y me agrada tu esfuerzo al emplear adecuadamente la entonación.
Felicidades.
ATENTAMENTE:
Prof. Carlos Gerardo Cituk Maza
TALLER DE LECTURA Y REDACCIÓN