Mil memorias por Esther Darienni Huerta García (1C)
Mil memorias.
Este relato inicia en una mañana fría de Toluca, como
usualmente es el clima. Había pasado apenas dos semanas desde la última vez en
las que sabía que mi abuelo quien seguía grave e incluso ya todo el proceso de
despedida había concluido. Hasta que comenzaron a pasar ciertas situaciones un
tanto complejas; varias cosas se habían estado presentando entre la familia y
ninguna tenía una conclusión lógica.
-Hay que esperar y ver qué sucede.
Mencionaban algunos.
-Llamemos a algún padre que bendiga la casa.
Exclamaban otros.
Aún así, con todas las opiniones juntas, no se llegaba
a un acuerdo. Fue una tarde cuando ocurrió lo siguiente.
Mi abuelita Chave preparó la cena para Violeta
rápidamente debido que ya eran las 9 pm.
Ya estaba a punto de ir a dormir, pero oyó claramente
como le tocaban la ventana que se encontraba detrás de su cama. Pensó que tal
vez mi tía la estaba buscando, debido a que de vez en cuando salía para ver a
sus perros; pero no, no había nadie afuera y llegó a pensar que efectivamente
había sido un error. Pero nuevamente se escuchó el ruido, esta vez, una marca
de una mano se quedó presente sobre la ventana provocando un escalofrío en su espalda baja. Rápidamente comenzó a pensar en que es lo que haría,
hasta que escuchó un motor que le indicaba el hecho de que su hija había
llegado.
Fue a encontrarse con ella y le contó lo sucedido
quien al no tener control sobre este tema se limitó a decirle que durmieran
juntas para evitar otro susto como aquel.
Nuevamente otro suceso paso al día siguiente, uno de mis
tíos al llegar a esa misma casa vio claramente la figura de un hombre
delgado sentado, leyendo el periódico, mientras tenía unos habituales lentes
oscuros, el mismo nos contó que se sentó a su lado (para él era algo usual
encontrarse con los muertos) y comenzó a hablarle.
-Hola tío, ¿Cómo estás?
Su tono era bastante tranquilo y su mirada veía
fijamente sus facciones, si, definitivamente se trataba de Polo, mi abuelo que
había muerto hace unas semanas atrás.
-Estoy bien, aunque me encuentro un poco preocupado de
que ellas no puedan salir adelante y se depriman…
Menciono con cierta preocupación, claro que sería
difícil para todos, pero más para mi abuela que se había quedado viuda y mi
tía, ya que ambas eran las que vivían con él.
-Tío, no te preocupes, yo hablare con ellas. Tú
descansa, has hecho demasiadas cosas buenas en este mundo y es hora de que
puedas relajarte mientras observas como se desarrollaran las cosas aquí.
- ¿Las cuidaras bien? Diles a todos que los amo y,
sobre todo, menciónales que ya estoy feliz con mi hijo. Estaré esperándoles
hasta que llegue su momento, pero por lo mientras las cuidare desde arriba.
-Claro que lo haré, tu tranquilo. Solo ve y
obsérvanos desde tu lugar.
Así fue como él simplemente se levantó, dejando
su periódico sobre la mesa y guardando sus lentes en una cajita que está
escondida ahora, caminando hasta la puerta de la casa. Claro que en cuanto
nos contó esto nos conmovió a todos.
Claro está que en ese momento vinieron varios
recuerdos a mi cabeza, algunos tristes y otros felices. Uno en especial que fue
unas noches antes de su partida cuando mi papá nos hizo una vídeo llamada como
usualmente lo hacía, ese día estaba en el hospital así que como saludo nos
pidió que le cantáramos algunas canciones, yo le cante la canción de la nueva
película de Frozen II “mil memorias”, por un momento vi su
sonrisa, esa sonrisa que solía dedicarme desde que era muy pequeña, que
a pesar de su aspecto más desgastado y tal vez un tato cansado seguía
firme a su lucha. La lagrimas tuve que reprimir para seguir con la melodía que
incluso sin ninguna palabra de por medio yo sé que él me escucho, gracias a ese
último recuerdo pude despedirme de él y sé que aunque no puedo verlo el me
estará cuidando por mucho tiempo.
FIN.

Nombre: Isabella Constanza Guzmán Domínguez
ResponderEliminarFortalezas: la profundidad con la que relatas
Áreas de oportunidad: tu redacción, pero está del todo bien, lo que pasa es que la leí muy trabando
Consejos: me pareció muy interesante la historia y aparte de la redacción, me gustó
Buenas tardes, Esther.
ResponderEliminarMejoremos en el ritmo de la lectura y en la entonación para recrear mejor el ambiente de la narración. En cuanto a la dicción y fluidez no puedo con certeza comentar una observación porque la calidad de grabación no se evidencia como la correcta.