Relato "Las puertas del infierno" por Ingrid Michelle Trigos Picazo (1°A)

 Las puertas del infierno 

Ingrid Michelle Trigos Picazo






Cuentan los pobladores, que en el cerro del Niango están las puertas del infierno y que él que llega a salir de ahí con vida, al contar su relato cae muerto de inmediato. 


Hace muchos años, una pareja de novios estaba por casarse en el pueblo de San Luis, Ayucan, en donde toda la gente se conoce y hacen los festejos por 3 días. Pedro y María Luisa estaban muy contentos por celebrar su matrimonio y contaban los días para la gran fiesta, sin saber que ese día sería el más trágico de sus vidas. 


Llegó el gran día de la boda, todo el pueblo estaba feliz por la unión de la pareja; al salir de la iglesia todos los felicitaron. Asimismo, en esos tiempos se acostumbraba que los novios llegarán montando a caballo al lugar donde sería la celebración y en el camino tenían que cruzar por el cerro del Niango. Mientras iban camino a la fiesta de su boda, a María Luisa le dieron ganas de ir al baño, así que se bajó del caballo y se esfumó rápidamente entre las milpas para que nadie la viera; mientras tanto, Pedro la esperó pacientemente. 


Luego de haber caminado entre las milpas, a María Luisa de repente se le apareció un jinete vestido de charro, en tonos negros y espuelas relusientes que podían deslumbrar hasta la vista; al mirar su rostro, con ojos flameantes, penetrantes (que te hacían sentir que venía del más alla) y saliendo humo de su boca, María Luisa se desmayó de la impresión. Este aprovechó para tomarla y subirla al lomo del caballo, dirigiéndose de manera intempestiva hacía el cerro; en donde se encontraban dos enormes rocas en forma de obelisco las cuales parecían como un portal hacia otra dimensión. El jinete pronunció unas palabras y las piedras se movieron, permitiéndoles la entrada. Maria Luisa, despertando de su inconsciencia y aún abrumada, alcanzó a escuchar una voz grave y fuerte, del jinete que le decía este será tu nuevo hogar. 


Mientras tanto, Pedro al darse cuenta que su mujer no salía de entre las milpas, la buscó desesperadamente por todo el lugar. Después de una exhaustiva búsqueda, no encontró rastro alguno. Así, pasaron días, semanas y meses sin saber nada de María Luisa. Entonces Pedro muy triste y enojado, no pudo evitar pensar en que su esposa se había ido con otro hombre y que nunca lo quiso en realidad. Todo el pueblo lo llamaba cornudo, sin saber realmente la verdad de lo que le pasó a su esposa. 


Por otro lado, María Luisa en el lugar en donde se encontraba, que era el infierno, buscaba siempre la forma de salir de ese lugar espantoso. A pesar de que el demonio que la tenía capturada, había prometido no dañarla, era terrible su penuria ya que le tocaba ver toda clase de horrores de la gente que llegaba capturada. Presenciaba torturas, desgarros, escuchaba lamentos y su terror era infinito porque no sabía si a ella también le tocaría la hora de tales brutalidades. 


María Luisa, por más que buscaba la salida, no encontraba ninguna pista. Hasta que un día, el jinete salió en busca de una nueva víctima y pronunció las palabras secretas para abrir las piedras. María Luisa puso atención y en cuanto se fue el aterrador charro, ella aprovechó y repitió la misma frase. Al ver que por fin estas se abrían, se fue corriendo hacía su pueblo. 

Toda ensangrentada de los pies, desnutrida, pálida y con su vestido de novia completamente rasgado, como pudo llegó a la casa de Pedro.

Al verla, él le dijo:

— No quiero saber nada de ti, me dejaste en el olvido y preferiste irte con tu amante. 

— Eso no es verdad, yo aun te sigo amando — le respondió María Luisa.


Entre lágrimas, le contó todo lo que pasó y lo que tuvo que hacer para poder salir con vida de ese lugar (que era el infierno). Pedro no daba crédito a lo que escuchaba. Una vez, terminando de contar lo sucedido, María Luisa tomó un respiro profundo y se desvaneció en sus brazos, muriendo al momento. Pedro no podía creer lo que estaba pasando. Por fin volvía a ver a María Luisa, su amada esposa, sin saber que esta sería la última vez. 

Todos en el pueblo quedaron muy tristes por la tragedia y cada que se celebra una boda en el San Luis, Ayucan, el jinete sale en busca de una nueva víctima.




Comentarios

  1. bueno, pues la verdad a mi me gusto mucho la historia, esta muy bien relatada; el relato y la imagen es muy llamativa, el texto esta muy bien especificado, la recomiendo mucho!
    Mayte Jocelyn Flota Vargas
    1°A

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  2. Me gustó mucho la lectura de mi compañera ya que la realizó de manera clara, concisa y fluida sin trabarse o equivocarse al leer.
    Me gustó que expresó lo que leía con movimientos corporales y faciales y hasta con los cambios en su voz.
    Utilizó un buen volumen de voz al leer.
    Me gustó mucho que le haya agregado una introducción con el título.
    Además es una historia muy creativa e interesante.

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  3. Buenas tardes, Ingrid.

    Me parece muy acertado la manera como compartes tu lectura, celebro el uso excelente de ademanes y gestos, así como la fluidez y dicción.

    En áreas de oportunidad: en general esta bien tu participación igual y trabajamos más en la entonación.
    ¡Felicidades!

    ATENTAMENTE:
    Prof. Carlos Gerardo Cituk Maza
    TALLER DE LECTURA Y REDACCIÓN

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