Relato "Emma" por Carlo Emmanuel de la Cerda González. (1° "C")
Emma.
Emma es
una chica huérfana de 16 años que vive en un orfanato. Ella ha vivido toda su
vida ahí, pues fue la única sobreviviente de un accidente automovilístico que
tuvo con sus padres cuando era bebé.
Todos los
días al atardecer, sale a caminar un rato con su mejor amiga, Diana. Diana llegó
al orfanato 3 años atrás, después de que sus padres, al igual que los de Emma,
hubieran tenido un accidente después de salir a comprar unas cosas.
Emma es
bastante alegre, fue diagnosticada de esquizofrenia a los 8 años, y hasta
ahora, siempre ha seguido correctamente con su tratamiento. Diana es una chica
muy pesimista, pues después de lo ocurrido con sus padres, su vida no volvió a
ser la misma.
Una noche,
como es bastante común, Emma se sentó en los columpios del parque, esperando a
Diana; y así estuvo unos minutos, mientras estaba pensando profundamente. “¿Por
qué sigo haciendo esto? ¿Cuál es mi propósito en la vida?”, eran las palabras
que rondaban por su cabeza.
Diana
llegó a los columpios y vio a su amiga decaída, y como no era algo normal de ella,
se le acercó con una sonrisa para entablar una conversación
- – ¡Hola! He llegado. ¿Cómo estás? – le preguntó Diana con gentileza.
- – No muy bien. He estado pensando bastante en mi vida, y en lo que soy. – Le respondió Emma con la mirada hacia el piso.
- – ¿Todo bien? ¿Pasó algo?
- – No, no, no pasó nada importante, solo que, me he puesto a pensar en lo que soy, y por qué lo soy. Pasa que mi vida siempre ha sido igual desde que llegué aquí, y pues, no veo que haya algo por lo que tenga que seguir haciendo esto.
- – Oye, oye, tranquila, todo estará bien. Mira, cuando salgamos de aquí podríamos ser grandes emprendedoras. ¡Podríamos ser socias! ¿No te parece? Solo tenemos que esperar un poco más a cuando seamos mayores de edad. – Le dijo mientras sonreía.
- – Sí, estará bien, me encantaría que hiciéramos algo así, te quiero mucho. Muchas gracias, eres lo mejor que tengo en mi vida.
Y así pasó
la noche, después de platicar otro rato las dos se fueron a dormir como
acostumbran.
Al
siguiente día, Emma fue a desayunar, y como siempre buscó la mesa en la que se
encontrara Diana, pero esta vez no la encontró. Le pareció algo extraño, pensó
que tal vez estaba desayunando en el descanso que tiene después de las clases
de música.
Terminó de
desayunar y siguió con sus pendientes, esperaba ver a su mejor amiga al
atardecer en los columpios como todos los días. Pero en la noche, Emma se quedó
esperando en los columpios, pues Diana nunca llegó, pensó que se había quedado
en su dormitorio a terminar con sus tareas, pero le pareció raro, porque
siempre que pasa eso Diana le avisa que no va a poder ir.
A la
mañana siguiente, Emma se quedó pasmada. Le dieron la noticia de que habían
encontrado el cuerpo sin vida de su mejor amiga en el patio del orfanato junto
a los contenedores de basura. Emma rompió en llanto, le tenía un afecto
increíble, ella la amaba.
Emma no
quería hacer nada; perdió el apetito, se le veía sin ánimos todo el tiempo y
dejaba de hacer sus pendientes escolares. Estaba bastante triste.
Después de
unos días, decidió empezar una investigación por su cuenta. A su parecer la
policía no se veía interesada en resolver el caso.
Después de
hablar con todos los amigos y conocidos de Diana sin encontrar respuesta,
estuvo a punto de darse por vencida y dejar las cosas como estaban.
En la
noche, Emma, bastante afligida por no encontrar respuestas, consiguió una
navaja e intentó cortarse las venas en el baño. Se cortó una muñeca, estaba a
punto de cortar la otra pero escuchó unos pasos afuera de la puerta del baño,
como si alguien estuviera lanzando y moviendo cosas.
Tomó una
toalla, la amarró en su mano para detener el sangrado y se escondió. Pensó que
por fin había dado con el asesino, pues Emma era la más cercana a Diana y
dedujo que ella podría ser el siguiente objetivo.
Salió para
poder atrapar al culpable, pero, sorprendentemente, no había nadie, los sonidos
pararon al instante y todo estaba en orden. Emma quedó en shock, segundos antes
parecía que la habitación iba a ser un desastre, pero para su sorpresa, no
había pasado nada.
Emma
sentía que la acechaban todo el tiempo, como si una sombra negra estuviera
detrás de ella. Y cada que se volteaba no encontraba nada. Parecía tan irreal,
y por alguna razón siempre sentía culpa.
En sus sueños
veía tantas cosas, el amor que le tenía a Diana se estaba convirtiendo en miedo,
no entendía lo que pasaba. Pensó que la mejor manera de encontrar a la persona
culpable era estar siempre alerta sobre la persona que la acechaba para poder
atraparla.
Después de
dos días sin haber sentido nada, Emma volvió a tener el mismo presentimiento,
sentía que alguien estaba a punto de realizar una atrocidad y enseguida se
encerró en el baño. Abrió un poco la puerta y vio una sombra volteando hacia la
ventana, pensó que el culpable estaba desprevenido y decidió salir completamente
preparada para atrapar al culpable con una sábana y un palo de madera.
Salió decidida
a atraparlo, pero se detuvo y tiró las cosas en el piso. Quedó totalmente en
shock.
Emma se
vio a sí misma, parada frente a ella, pero esta Emma lucía diferente. Tenía una
cara de enfado, pero después pasó a una cara de sufrimiento y tristeza. La
persona que acechaba a Emma en realidad era un pensamiento creado por su
subconsciente. La materialización de su culpa.
Pasaron
varios días y de lo que pasó ya casi no se hablaba. Pero un día volvió a
hacerse un alboroto en el orfanato, todos parecían bastante espantados. Decidieron
entrar al cuarto de Emma y encontraron una nota con las palabras “lo siento”.
Ahora era
el alma disuelta de Emma la que paseaba por los columpios en las tardes.
Fin.

Relato corregido el día 11/12/2021.
Video de lectura de relato propio.
Muchas gracias.
ResponderEliminarNatalia Beatriz Torres Arce
Fortalezas:
la historia es bueno e interesante, bastante buena ortografía y cumplimiento de requisitos de la rúbrica
Áreas de oportunidad :
la cohesión del texto es bastante, presenta una historia lineal se encuentra bien estructurada, igualmente la sintaxis es buena, por otro lado existieron conjunciones y signos de puntuación que se pudieron haber agregado para generar una mejor presentación del texto.
Consejos: considero que pudiste haber explotado la descripción ya que tu contexto era un orfanato, y describir lo tétrico que puede ser un lugar así aportaría un gran impacto en tu relato
Ceballos Salinas Nicole Carolina (1°C)
ResponderEliminarTienes una buena lectura, es entretenida y tiene algo que hace que me guste leerlo.
Hablando de tu lectura, me gustaría que tu volumen sea un poco más alto y le pongas un poco más de "sentimiento" o lo leas como si fueras el personaje, fuera de eso todo bien
Buenas tardes, Carlo.
ResponderEliminarBien por la lectura que se escucha fluida y con buena dicción.
Para la mejora te recomiendo que practiquemos la entonación y el ritmo del mismo para enriquecer la experiencia lectora, a su vez es importante subir el volumen para evitar que palabras queden confusas.
ATENTAMENTE:
Prof. Carlos Gerardo Cituk Maza
TALLER DE LECTURA Y REDACCIÓN