Relato La advertencia por Vanessa Yunuenh Lovera Aguilar



LA ADVERTENCIA

Vanessa Yunuenh Lovera Aguilar

Era el año de 1987, en un pueblo situado en el misterioso estado de México, transcurría una noche fría y pesada gracias a la neblina, este confuso lugar se encontraba escondido entre una gran cantidad de montañas heladas, donde si miras con suficiente atención, podrías ver aquella capa de nieve que aun te dice que es diciembre, este pueblo no era más que unas cuantas casas hechas de adobe junto con varios caminos de terrecería que atravesaban las grandes milpas de maíz, todo al rededor era una gran vista que parecía no tener fin, teniendo como referencia solo la silueta de las montañas alrededor que parecían cuidar de ese pueblo.

En aquel lugar solamente había una casa que se destacaba más que las demás gracias a su tamaño (dicha casa pertenecía a mis abuelos maternos y a sus ocho hijos), esta familia era conocida por todo el pueblo ya que mi abuelo, Juan, era uno de los maestros de la única escuela que había ahí.

Un día normal como cualquier otro, mi abuelo había ido al mercado que estaba en el pueblo vecino para comprar la comida de la semana, y a causa de que eran diez personas para alimentar, mi abuelo se demoraba un par de horas, esto porque tenía que cargar pesados costales de frutas y demás comida con la ayuda de un solo burrito que él tenía., cuando el abuelo preparaba al burro y cargaba los costales para traer la comida, mi abuela Rosa se quedaba en la casa hirviendo la leche que ella misma ordeñaba mientras se quedaba esperando a mi abuelo, pero, esa tarde fue algo diferente.

Mi abuela era una persona muy tranquila, nunca le había tenido miedo a la noche y mucho menos a quedarse sola, sin embargo, esa tarde cuando se fue mi abuelo sintió una sensación incomoda, como si alguien la estuviera vigilando, a pesar de haber sintió esta mala vibra,  ella lo ignoró y fue a preparar tortillas para el día siguiente, para cuando regreso mi abuelo ya era muy tarde, mi abuela fue rápidamente a su encuentro y le ayudó a meter todas las cosas dentro de la casa y a guardar al burrito en la parte de atrás de la casa, todo siguió normal y se fueron a dormir.

En la madrugada todo se tornó extraño, mi abuela estaba durmiendo profundamente, cuando de repente escuchó unos crujidos en aquel  techo de teja, lo más extraño es que parecía que se dirigía al cuarto donde ellos estaban, mi abuela asustada despertó a mi abuelo y le preguntó –Juan ¿escuchas esos pasos?--, pero cuando se dispuso a oír con atención, aquel ruido siniestro se había detenido, -- no escucho nada mujer, tranquila, todo está bien--, pero cuando iba a volver a cerrar los ojos para volver a dormir, se volvieron a escuchar esos pasos mucho más cerca, era claro que había alguien ahí arriba, así que mi abuelo se puso una chamarra, tomó una linterna y salió a revisar el techo para así ver quién era el que estaba ahí y que quería, pero cuando reviso no había nadie, solamente se podían ver algunas tejas movidas confirmando la teoría de que alguien pasó por ahí, cansado y sin poder hacer nada mi abuelo bajo y le dijo a mi abuela que de seguro fue alguien que les quiso hacer una broma o un ladrón, aunque no era muy probable ya que en el pueblo había confianza entre todos,  pero que se quedara tranquila, que ya no había nadie, así que los dos regresaron a su cuarto y volvieron a dormir.

Mi abuela narra que después de irse a dormir no sabe si esto que ocurrió fue real o fue un sueño, sin embargo, ella casi se desmalla del susto., después de regresar a la cama ella durmió unas cuantas horas pero volvió a escuchar esos pasos y sintió mucho frío, cuando abrió los ojos solo vio la puerta de su cuarto abierta y la luz de la luna es la única que entra por ahí, hasta que al observar bien , alcanza a ver una silueta negra, alta, delgada y extraña caminando lentamente hacia aquel cuarto, ella asustada no se puede ni mover ni llamar a mi abuelo y lo único que logra hacer es apretar con todas sus fuerzas aquellas sabanas que la cubrían, la silueta se acercaba más y ella pensaba en los peores de los escenarios, pensó que era un ladrón o una persona que la quería matar, pero nunca imaginó lo que de verdad era esa sombra, amenazante se oye una voz espeluznante y gruesa que le dice, --¡vengo a advertirte algo muy importante!--, mi abuela llena de miedo no pudo pronunciar ninguna palabra, cerró los ojos, pero cuando los abrió, ¡lo único que vio fue a la mismísima muerte!, tal y como todos la imaginamos, era una calavera espeluznante con esa túnica negra con capucha que escondía de manera parcial aquel costal de huesos fríos, esa figura tan temible le sonreía de manera amenazante a mi abuela mientras agitaba su hacha negra y afilada que tenía como herramienta diabólica, manchada de sangre aquella hacha gritaba burlonamente que ella era la que se llevaba la vida del que quisiera y cuando quisiera, no necesitaba avisar., la muerte imponente dio un paso al frente y se sentó en la cama a los pies de mi abuela mirándola fijamente a los ojo mientras le decía, --si no tratas de vivir la vida que se te dio como se debe tendré que venir por ti, ¡ESTAS ADVERTIDA!--, cuando terminó esta última frase mi abuela quedo aterrada y no recuerda lo que paso con aquella silueta,  solo nos cuenta que algo en ella cambió desde esa fatídica noche, que esa sensación no volvió a pasar por su cuerpo, y nos contó que después de aquella noche, muy temprano, volvieron a subir al tejado para ver si su rastro seguía ahí, pero fue como si nunca hubiera pasado nada, ninguna teja estaba fuera de su lugar, finamente, pasado de todo esto, solo quedó el recuerdo de esa sensación tan horrible en la mente de mis abuelos y la espeluznante imagen de la muerte haciendo aquella advertencia que cambió la vida de mi abuela.

                            

       El fin.


  




Comentarios

  1. Valeria Alejandra García Hernández 1C

    Fortalezas: respeta las comas y puntos, tiene una narración fluida
    Oportunidades: Puede mejorar en expresar el sentimiento de lo que está leyendo, centrándose un poco más en expresar el sentimiento de los diálogos

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  2. Buenas tardes, Vannesa

    Se destaca una lectura muy fluida con buen volumen y dicción. Por otro lado, la selección de la música instrumental de fondo, efectos de audio e imágenes apoyan a recrear un ambiente digno a tu narración.

    ¡Felicidades!

    Áreas de mejora: considera que cuando uses música de fondo que no tenga un volumen mayor o igual a la de tu voz.

    ATENTAMENTE:
    Prof. Carlos Gerardo Cituk Maza
    TALLER DE LECTURA Y REDACCIÓN

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