Ventanas por Yael Ruiz Velasco (1°B)

 

Ventanas

Un cazador se hallaba en un inmenso y espeso bosque en el anochecer, si alguien se subiese a la punta de un pino, el más alto de todos en el lugar, no lograría ver el final, entre ese manto verde, pastoso y húmedo, en el cielo gris oscuro.

El hombre quizás no era muy inteligente, porque se perdió, simple y sencillamente, lo perdió todo el sentido de la ubicación, y cuando se dio cuenta, estaba demasiado lejos, no reconocía absolutamente nada, lo único que lo acompañaba era su enorme escopeta.

En un principio, en aquel paisaje que poco a poco se iba tornando tenebroso, donde sólo se observaban, árboles, maleza y aún más árboles, hasta el punto donde no se podía ver ni siquiera 15 metros adelante.

El cazador se estaba confiando, pero después se dio cuenta de que estaba completamente extraviado. Las horas pasaban y pasaban, el hombre cada vez se asustaba un poco más, hasta que finalmente, ya casi era presa del pánico, llenándole la cabeza con los peores pensamientos…

-       ¡Voy a morir aquí solo y nadie me va a encontrar jamás!

Mientras gritaba con desesperación, para ver si alguien lo escuchaba…

-       Ayuda, ayuda, ¿hay alguien ahí?

Pero no recibió respuesta, y lo peor es que, como esto pasó hace muchos años, cuando te agarraba la oscuridad, el ocaso, en semejante bosque, era peligroso. Ya el pobre chico, no podía respirar sin que vapor blanco saliera de sus labios, hacia mucho frío, las manos le temblaban y el que estuviera bien abrigado, no lo iba a salvar por mucho tiempo.

Decidió adentrarse en una sola dirección, pero esto nada resolvió, seguía completamente perdido, de hecho, cada vez más, y él sabía muy bien que su miedo no lo estaba ayudando en nada, porque él trataba de reconocer áreas, detalles; pero no, todo era pura fauna, hasta que finalmente, cuando la noche estaba a punto de caer, vio como un tipo de construcción a lo lejos; pasando entre tronco y tronco, casi tratando de hacer un esfuerzo entre uno y otro, (así de espeso era el bosque). Después de caminar por 5 minutos dentro de tanta vegetación, vio una cabaña en medio de la nada, observó que era una casa pequeña, llena de hojas muertas.

El hombre se acercó lentamente a la cabaña en la medianoche, rodeo el lugar, tocó la puerta, pero no había nadie, así que tomó la decisión, casi que, de vida o muerte, optó por auto invitarse a la cabaña. Iba a entrar a pasar la noche ahí, y si el dueño de dicha propiedad lo descubría, el chico iba a hacer lo mejor que pudiera para explicarse, disculparse y quizá recibir una ayuda por la mañana.

El cazador se detuvo a pensar por donde entrar a la casa; sin embargo, mientras inspeccionaba el alredor de la casa para encontró un lugar por donde ingresar para resguardarse de aquella noche fría, se percató que la puerta se encontraba abierta, así que se dispuso a entrar.  Se quitó su enorme abrigo, sus botas y se quedó solo con calcetines y su camisa.

 A oscuras, ya que ese lugar no contaba con luz, ni con electricidad; decidió acostarse en la cama, y acurrucarse entre las sábanas, pero la luz de la luna le permitió ver que aquel cuarto, aquella  recámara principal, de esa pequeña cabaña, tenía retratos… retratos que más temprano que tarde, se le hicieron muy extrañas, en cada una de esas pinturas se lograba apreciar personas y caras apiladas una encima de otras, con unas expresiones torcidas, incluso hasta deformes, con maldad y odio; personajes en aquellos retratos, que le miraban de manera grotesca y peligrosa. El cazador hizo lo que pudo para tranquilizarse, viendo por encima de su hombro, con la sabana encima; después de mucho tiempo decidió no darle mayor importancia, abrazó la almohada, y se quedó dormido.

No sabemos que paso con este chico, no sabemos si logró salir del bosque o no; lo que si sabemos; sin embargo, es que, a la mañana siguiente, cuando aclaro, se dio cuenta de que en aquel cuarto… no había ningún retrato, de hecho, lo que había eran muchas ventanas…



Link al video (sin cortes) narrando la historia: https://drive.google.com/file/d/1UB9FfBKheSZZgsn_mjWZ_BABbY9w3wYU/view?usp=sharing


Comentarios

  1. Puntos positivos: Buen uso del coma, es original, es entretenido, Se podía sentir la desesperación del personaje, se identifica fácilmente su redacción en narrativo, descriptivo y dialogado, un buen orden, no tiene muletillas.
    Para mejorar: Siento que pudo a ver mas dialogo del personaje y creo que te comiste una palabra

    Sinceramente tiene muy pocos errores y me gusto mucho la historia, el terror psicológico son de mis favoritos, sentí un escalofrió al leerlo. Sigue así :D

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  2. Me gusto demasiado su video donde narra el relato, le da ese toque que a todos les gusta escuchar cuando les cuentan una leyenda, da esas pausas y esos cambios de voz, al escuchar como cambia su voz en momentos de tensión y sus movimientos corporales, pareciera como si en realidad yo estuviese viviendo ese momento, en su video transmite muy bien el objetivo del texto, hace que el momento sea de miedo y más con la edición del video, los audios de gritos que se escuchan muy reales y esa imagen aterradora, la verdad me gusto demasiado y casi no hay puntos malos; está muy bien organizado todo.

    Comentario realizado por: Pedro Baas.

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  3. Buenas tardes, Yael.

    Esta fantástico tu trabajo, muy completo y ingenioso con el apoyo de efectos de imagen y sonidos, mención especial para los audios de diálogo que resaltan. Tu lectura como narrador muy amena con buena fluidez y dicción.

    Felicidades.

    ATENTAMENTE:
    Prof. Carlos Gerardo Cituk Maza
    TALLER DE LECTURA Y REDACCIÓN

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